domingo, 7 de octubre de 2007

polvo en la oscuridad

Que profundo es un olor a muerte
se impregna en las paredes
y enfría todos los rincones,
se atora en la garganta.

Cuán hiriente es el féretro
que abraza a nuestra sangre.
Se toca y enmudece el alma
se está enfrente de la muerte
a esa presencia que duele al natural
y que desgarra letalmente
si llega con tanta saña;
bestia maldita
¿por qué no das oportunidad
para pelear ni para defenderse?
¿por qué no llega Dios para ayudar?
Es qué no escucha en esta madrugada
este himno doloroso que se eleva
del velorio más crudo de la historia
del velorio para dos amantes.
Aquí no hay palabra ni mano que cobijen
ni oración ni cirios
que alumbren tanta oscuridad
aquí sólo nos queda una verdad fría.
La muerte
ese abismo total donde cabemos todos
allí donde se funden la fe y la esperanza
con el silencio subterráneo
y los sueños
con la indiferencia del cosmos.

Amanece
y Dios todavía no llega...


Y cada vez estamos más lejos de la luz
y más cerca del sepulcro
hasta que al fin se atora
nuestra chispa endeble en una tumba
en esa oscuridad que vierte
el todo con la nada
y que sigue tragando polvo
eso que soy,eso que tu eres
eso que somos:polvo en la oscuridad

1 comentario:

Isaí Moreno dijo...

¡Hola, Hugo! Un gran saludo.
Cuánto me alegra ver que has seguido constante con la alimentación de tu blog.